30 de septiembre de 2012
El pasado 30 de septiembre y enmarcada
en las actividades programadas por la Sociedad Caminera del Real de Manzanares
para divulgar el patrimonio caminero de nuestra comarca, se realizó este
interesante recorrido por el itinerario de la calzada romana que asciende desde
el valle hasta el puerto de la Fuenfría en Cercedilla.
Nos acompañaron como cicerones de
lujo, Francisco Ollero, arqueólogo y Elena Gomez, arquitecta especializada,
ambos participantes destacados en los trabajos de investigación y recuperación
del trazado que hemos recorrido y que han supuesto la reinterpretación de esta
vía romana, diferenciándola claramente de la calzada borbónica del s XVII, así
como su puesta en valor para conocimiento y disfrute de los visitantes.
La calzada romana recuperada es
un segmento de la vía XXIV del Itinerario de Antonino que unía Segovia con
Toledo. El recorrido se inició cerca del punto de encuentro, junto a las antiguas dehesas del valle, a 1350 m de
altitud y donde ambas calzadas, romana y borbónica, discurren en paralelo.
Desde allí recorrimos cerca de 4 km de calzada construida posiblemente entre
los siglos II-III dC, hasta alcanzar el puerto de la Fuenfría a 1.780 m,
transitando desde las zonas bajas del valle hasta las laderas pedregosas de
montaña.
Ello nos permitió ir analizando
los distintos sistemas constructivos romanos: en los terrenos llanos o de
suaves pendientes se construía en forma de lomo y en las zonas de montaña la
plataforma se acomodaba a las medias laderas y a las curvas de nivel, con
trazados en zig-zag mediante amplias curvas y pendientes constantes inferiores
al 10 %. Los márgenes de la plataforma se reforzaban con piedras o margines y
la capa de rodadura era de tierra y pequeños guijarros y solo en los cruces con
los arroyos la calzada se enlosaba.
A unos 900 m, atravesamos el
bello puente del Descalzo, de origen medieval, por el que transcurre la calzada
enlosada Borbónica. A partir de aquí, la calzada romana se bifurca y asciende
por el lado derecho del cerro.
Cerca de la Pradera de
Corralitos, en el arroyo Fuenfría, se han descubierto restos de un posible vado
o paso del arroyo, a base de grandes losas de piedra entre las que discurre el
agua y también restos de una
construcción en muros de piedra asociada a la calzada de grandes dimensiones
que puede datar de época altomedieval ( siglos VIII-X).
En el valle, la calzada romana se
cruza varias veces con la borbónica y con otros caminos y sendas históricas que
nos hace comprender la importancia de este puerto de la sierra de Guadarrama a
lo largo de los siglos como nexo de unión entre ambas mesetas. En los tramos
superiores, nos encontramos con los mejores segmentos conservados de calzada.
En el puerto confluyen las calzadas romana y borbónica y la carretera de la
República construida en ese periodo.
Llegados al puerto y tras
departir entre todos tomando un pequeño tentempié, iniciamos el descenso, esta
vez ya a la libre elección de los caminantes, bien por la misma calzada romana,
por la vía borbónica o por el camino viejo de Segovia, todos ellos finalizando
en el punto de partida.
En definitiva una jornada
perfecta, por la climatología, el entorno natural y los apuntes histórico-culturales
ofrecidos por nuestros guías.
¡¡Gracias a todos, en nombre de la
caminería!!




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