domingo, 27 de enero de 2013

Recorrido histórico por la calzada romana de La Fuenfría

30 de septiembre de 2012

El pasado 30 de septiembre y enmarcada en las actividades programadas por la Sociedad Caminera del Real de Manzanares para divulgar el patrimonio caminero de nuestra comarca, se realizó este interesante recorrido por el itinerario de la calzada romana que asciende desde el valle hasta el puerto de la Fuenfría en Cercedilla.
Nos acompañaron como cicerones de lujo, Francisco Ollero, arqueólogo y Elena Gomez, arquitecta especializada, ambos participantes destacados en los trabajos de investigación y recuperación del trazado que hemos recorrido y que han supuesto la reinterpretación de esta vía romana, diferenciándola claramente de la calzada borbónica del s XVII, así como su puesta en valor para conocimiento y disfrute de los visitantes.
 La calzada romana recuperada es un segmento de la vía XXIV del Itinerario de Antonino que unía Segovia con Toledo. El recorrido se inició cerca del punto de encuentro, junto a las  antiguas dehesas del valle, a 1350 m de altitud y donde ambas calzadas, romana y borbónica, discurren en paralelo. Desde allí recorrimos cerca de 4 km de calzada construida posiblemente entre los siglos II-III dC, hasta alcanzar el puerto de la Fuenfría a 1.780 m, transitando desde las zonas bajas del valle hasta las laderas pedregosas de montaña.
Ello nos permitió ir analizando los distintos sistemas constructivos romanos: en los terrenos llanos o de suaves pendientes se construía en forma de lomo y en las zonas de montaña la plataforma se acomodaba a las medias laderas y a las curvas de nivel, con trazados en zig-zag mediante amplias curvas y pendientes constantes inferiores al 10 %. Los márgenes de la plataforma se reforzaban con piedras o margines y la capa de rodadura era de tierra y pequeños guijarros y solo en los cruces con los arroyos la calzada se enlosaba.
A unos 900 m, atravesamos el bello puente del Descalzo, de origen medieval, por el que transcurre la calzada enlosada Borbónica. A partir de aquí, la calzada romana se bifurca y asciende por el lado derecho del cerro.
Cerca de la Pradera de Corralitos, en el arroyo Fuenfría, se han descubierto restos de un posible vado o paso del arroyo, a base de grandes losas de piedra entre las que discurre el agua  y también restos de una construcción en muros de piedra asociada a la calzada de grandes dimensiones que puede datar de época altomedieval ( siglos VIII-X).
En el valle, la calzada romana se cruza varias veces con la borbónica y con otros caminos y sendas históricas que nos hace comprender la importancia de este puerto de la sierra de Guadarrama a lo largo de los siglos como nexo de unión entre ambas mesetas. En los tramos superiores, nos encontramos con los mejores segmentos conservados de calzada. En el puerto confluyen las calzadas romana y borbónica y la carretera de la República construida en ese periodo.
Llegados al puerto y tras departir entre todos tomando un pequeño tentempié, iniciamos el descenso, esta vez ya a la libre elección de los caminantes, bien por la misma calzada romana, por la vía borbónica o por el camino viejo de Segovia, todos ellos finalizando en el punto de partida.
En definitiva una jornada perfecta, por la climatología, el entorno natural y los apuntes histórico-culturales ofrecidos por nuestros guías.

¡¡Gracias a todos, en nombre de la caminería!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario